"Puede que creas que tu ayuda es sólo una gota en el océano pero... ¡qué diferente sería el océano sin ella!". Teresa de Calcuta

domingo, 26 de noviembre de 2017

Nuevo programa de voluntariado en Kathmandú (Nepal)



En Tierra, Agua y Sol siempre estamos buscando que nuestra ayuda llegue a más y más personas y es por eso este año quisimos expandirnos comenzando un nuevo programa de voluntariado en conjunto con un monasterio budista en Katmandu. En este voluntariado tendréis la oportunidad de impartir clases de inglés y matemáticas a monjes niños miembros de este monasterio.

Fundado en el 2005, este monasterio fue diseñado para apoyar y preservar las enseñanzas budistas. Alberga una escuela elemental y de entrenamiento para jóvenes monjes que provienen de zonas remotas de Nepal y del Tibet. Además de la educación religiosa, los niños reciben comida, así como ropa y cuidados médicos. Cuenta con 50 niños de 5 a 17 años.

PROGRAMA DE VOLUNTARIADO


Los/las voluntarios/as impartirán clases de inglés - leído, hablado y escrito- de lunes a viernes en diferentes niveles (1, 2 y 3). También se imparten clases de matemáticas y conocimiento de lectura. Los/las voluntarios/as enseñan a un grupo de niños mientras que el resto de los niños son atendidos por un monje que soluciona las dificultades específicas de cada niño.

Los niños tienen mucha energía y rápidamente toman cariño a los/las voluntarios/as. 


Después de las clases, los/las voluntarios/as tienen tiempo libre fuera del monasterio para poder explorar la zona de la Stupa de Boudhanath, donde se puede encontrar restaurantes, supermercados, cafeterías en un ambiente de misticismo y relajación.
Además, pueden asistir por la mañana o por la tarde a la Puja, la oración, repetición de mantras con los monjes y a las Enseñanzas de Buda impartidas por ellos.



Os transcribimos el testimonio de Natalia que estuvo de voluntaria este mes de octubre en el monasterio.

“Desde el minuto uno que aterricé en el aeropuerto me sentí acogida en Kathmandú, la coordinadora Sabina fue muy gentil y amable me recogió allí y nos dirigimos al monasterio en un típico taxi. Nada más llegar el guarda del monasterio me ayudó con la maleta y la puso en una de las habitaciones para los voluntarios, desde ese momento me convertí voluntaria y conocí a unos chicos que dedicaban su vida a aprender los secretos del budismo y que son rigurosos en su aprendizaje y disciplinados en ello, pero que no les quita la sonrisa y la energía ni por un segundo. Nos invitaban a las 6 de la mañana a ir a la puja (como llaman a su rezo) y verles orar, también podíamos ir por la tarde para los más rezagados. Las clases eran de 9 a las 11 y media, y podías seguir la dinámica que vieras conveniente, ya que, culpa mía, al principio los subestimé con su nivel de inglés, pero era bastante bueno. Las clases estaban divididas en 4 la cuarta clase era dada por un profesor nepalí ya que al ser monjes más adultos requerían un nivel profesional. Las otras 3 clases estaban divididas por edades de 6 a 8 (más o menos) de 9 a 12 y de 12 a 14. Luego los fines de semana descansaban ellos y nosotros, los voluntarios, aprovechamos para viajar por el país, en el que merece la pena ver cada rincón.

Ha sido la experiencia de mi vida sin duda, muy difícilmente podré olvidar sus caras y sonrisas."

Muchas gracias Natalia por compartir tus comentarios.

Si necesitáis más información sobre el programa de voluntariado, no dudéis en consultarnos. Animaos a disfrutar de esta experiencia única que no olvidaréis jamás.

¡Hasta pronto!

 

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